LA CRÍTICA OPINA…

     La obra de José Arjonilla. Todo un artista en la frontera de lo figurativo y lo abstracto. Un mundo aparte que lo atrapa y
ofrece. Técnica contenido y mensaje. Círculos nuevos; todo muy trabajado con hallazgos de cromatismo sugerentes o, en otros
lienzos, aplica mucha materia para lograr, tal vez, efectos cósmicos o siderales. Redes mallas tras las cuales nos muestra una 
nueva luz.

    Arjonilla logra el mayor acierto de su exposición con la obra “Agonía del árbol”, con todo el patetismo de una humana mirada. 
Canto ecológico.

                                                                                                                 Gonzalo Fausto

                                                                                                   EL SOL, Málaga 7 Diciembre 1989

 … Abstracto es el resultado, pero cabe matizar su desarrollo, en el que se adivinan multitud de conceptos que pugnan por 
salir al exterior y plasmarse en un lienzo, hacerse - la idea - Pintura; algo que es en realidad la singular virtualidad del artista
creativo que deslinda su actividad hacia las formulaciones no evidentemente realistas a las que carga de contenido intelectual.

    Este es el caso de José Arjonilla que sabe enmascarar en esas abstracciones vivos brotes de figuras reales, pero 
que deben aparecer en esa comedida simulación que permite que el artista actúe con mayor singularidad y con absoluta
libertad. Hay figuras y hay simbolismo en estas figuras porque parece que los fantasmas, la ensoñación y el contenido
alegórico de la muestra requiere unas vestiduras distanciadoras para que la actuación del receptor se centre en la formulación
final y sean entonces los tonos, las formas, la mancha y sus derivaciones de color, las mezclas cromáticas, las que atrapen
su ánimo.

    Las ideas son las que expresan el contenido esfervescente y la naturalidad de la obra creada con tanta personalidad y
con la mayor atención al significado. Lo que ocurre es que el artista ha sabido unificar contenido y continente en una 
demostración de que sabe atemperar con mesura su obra para que conecten forma y fondo.

                                                                                                              José Mayorga

                                                                                                        SUR, Málaga 8 Diciembre 1989

 … En el conjunto de su obra se puede apreciar, por un lado, unas composiciones bien concebidas, aunque necesitan
 excesivo espacio para su contemplación, por otro, unas figuras muy bien acabadas donde su preocupación reside ahora en 
las personas y sus relaciones con una profusión de los colores calientes que soterran a los fríos a un segundo plano.   

    El tiempo ha dulcificado su agresividad que ahora se trasluce soterrada detrás de la constante superposición de las
 figuras con una técnica de transparencias aceptable.

    El mundo mágico en el que se halla inmerso deja entrever una carga emotiva de sentimientos que trata de darle forma
y color: amores desesperados de filmes de cine negro de madrugada, ilusiones que se han dejado en el camino 
con personajes fantásticos y de ciencia ficción, la injusticia expresada con la fiesta nacional…, en fin, todos personajes
de intrahistoria que no ocuparán nunca un lugar eminente en el futuro de la tierra, que no haya sido su paso…

                                                                                                          Antonio J. Navajas

                                                                   EL SOL DEL MEDITERRANEO, Málaga 28 Abril 1991     

   Procedente de su intimidad compartida, José Arjonilla llega a Málaga, donde presenta sus últimas creaciones. Quedan
los años tensos de búsquedas de su propio hacer, de su propia expresión: la frontera entre lo pasado y el más allá.

    Sus imágenes son ilusiones de la realidad, una realidad llena de significado que sobrepasa la línea de la figuración.

    Sus figuras desprovistas de movilidad, se muestran distantes: han superado su tiempo y analizan su propia intimidad. 

    El color supera la frontera que enmarca la realidad, una realidad imaginada, soñada, muy distinta de la cotidianidad,
 fundiéndose con la propia estructura donde se sustenta.

    Arjonilla con su potente originalidad lo extrae todo de su interior, creando con colores y formas un aspecto exterior
que es el contenido medular de sus composiciones.

    Ahora renovado y modificado: presente, futuro y pasado; conociendo donde empieza y acaba todo pero mostrándose,
al mismo tiempo, imprevisible. Todo fluye al igual que los surcos de sus lienzos, metamorfoseando las imágenes pero 
sin afectar a su unidad fundamental profunda que las identifica. Existe siempre el camino continuado que lleva hasta el 
proceso final.

    Arjonilla ha encontrado su propio lenguaje de expresión plástica.

                                                                                                       Manuel Vargas Montiel

                                                                                            Licenciado en Bellas Artes, Junio 1991

      El lote que se visiona en la muestra integra producciones de los últimos tres años y en él se hacen visibles los cambios 
que no solo afectan al modelo estético, sino a las propias texturas logradas mediante técnicas de disolución, óleos de base 
tratada o acrílicos puros. Por lo dicho, representa esta obra una prueba de eficaz lección de trabajo y constancia, 
de dura entrega.

    No sabría decir si lo figurativo aparece como cansancio de la fórmula abstracta total de la que el pintor viene o si, por el 
contrario, es la consecuencia lógica del camino recorrido. De todas formas - Arjonilla ha experimentado con 
nuevas materias, ha profundizado en las posibilidades de sus recursos y ha sabido extraer la suficiente experiencia
plástica. Ello es bastante para el futuro…

                                                                                                                Julián Sesmero

                                                                                                DIARIO SUR, Málaga 24 Junio 1991

    José Arjonilla libera su fuerza creadora investigando con la forma, el color y los materiales. Su espíritu plástico es abstracto,
 pero no quiere renunciar a introducir en sus cuadros claves de una figuración en la que la presencia de la figura humana es
 dominante, y que nos revela sus indudables cualidades de dibujante.

    En obras como “La derrota”, “La intriga” o “La espera” logra comunicar estos sentimientos a través de gestos y enigmáticas 
siluetas. Las trabajadas superficies de los lienzos -como surcos que surgen de la arena o del polvo de mármol sobre el que
asienta el óleo- contribuyen a crear ese determinante ambiente que el artista desea transmitir, además de identificar su obra.

    Arjonilla, a su larga formación como dibujante, ha logrado unir su pasión por descubrir nuevas formas de expresión con
 materias ajenas a la pintura. La muestra que ahora presenta al público es el resultado de años de búsqueda de un estilo
 propio, y parece que lo ha conseguido.                                                     

                                                                                                 María José Carmona

                                                                                          Licenciada y Crítica de Arte, Enero 1993

   La Búsqueda autodidacta de su camino artístico la inicia José Arjonilla en un expresionismo abstracto luminoso y
pasional; ahora encuentra su madurez pictórica en una serie donde une, con orden y armonía, abstracción y figuración
mediante una técnica mixta.

    Obras como “Desde el Jardín de Alá” hacen realidad sus más intuitivas sensaciones estéticas: rojos y tierras se 
armonizan en extensas ondas de textura consistente, generando figuras cuasi-orgánicas en actitud viva, que luchan por negar
la tersura del lienzo. Al mismo tiempo, estos mares de olas nos introducen, jugando con la siempre emotiva figura humana,
en el mundo caprichoso e irreal de un sueño, en obras como “Cautividad”. En definitiva, este ensayar continuo de 
posibilidades formales parece haberle abierto una vía de investigación de libertad creativa.
                                                    

                                                                                               M,ª Elena Algaba Hidalgo

                                                                                            Licenciada en Bellas Artes, Marzo 1993

     Encendemos la luz para no ver lo que nos acecha en la oscuridad y, en efecto, dejamos de verlo, pero lo que nos
acecha sigue ahí, y eso, precisamente, parece constituir el interés del pintor José Arjonilla en los cuadros que forman 
parte de la primera exposición individual que presenta el artista en Madrid.

    Arjonilla utiliza unos procedimientos técnicos que se ajustan tan bien a los desesperantes “temas” de sus cuadros 
que resulta fácil crear en el contemplador esa, a la vez aguda y difusa, sensación de ahogo en la que nos sumergen algunas
pesadillas.

     
Una especie de inacabable laberinto orgánico, en el que cada forma es subsidiaria de todas y cada una de las demás,
hace que la mirada “viaje” con auténtico desasosiego de un lado a otro de las diferentes composiciones, deteniéndose al 
fin en la evocación personal y particular de una experiencia que todos compartimos.

    Y cuando la mirada logra detenerse, encontramos obras construidas con inteligencia, como “Desenlace III”, en mi 
opinión una de las mejores, con una ambientación tonal impecable y una composición en su punto.

                                                                                                             Carmen Pallarés

                                                                                          ABC de las Artes, Madrid 18 Junio 1993

     Cuando de entre las sombras del sueño surgen enigmáticos pasadizos, que nos conducen al paisaje tubular de
nuestras circunvalaciones y allí, entre aparentes imágenes irreales, comprobamos que hemos llegado al centro de 
nuestra adormilada conciencia, entonces sucede que o despertamos aterrados, reclamando la insoportable tangibilidad 
de una realidad que nos pesa, o, por el contrario, nos adentramos en el laberinto de nuestro inconformismo y 
descubrimos que todo lo que nos ha sido dado ni es cierto ni mejor, ni más transitable que la solidez de la oscuridad en 
que nos hemos metido.

      Arjonilla tiene el valor de no huir ante lo cierto, lo desoladoramente cierto de saberse entre las transparentes rejas de
un ser que, si se nombra a sí mismo y nombra el mundo, comprueba que aquí sólo nos queda la lucha, aunque la derrota
sea su final más cierto, o la recreación del individuo, aunque éste se asfixie en la controversia de sus propias o alienadas
obsesiones.

      Y es que Arjonilla - manos grandes de pintor que esculpe (o abofetea), mirada profunda de soñador que alumbra sus 
misterios, palabra muda de quien grita en el silencio de su rebeldía - sabe que no hay otro camino que el de soñar despierto
y nombrar, nombrar sin miedo lo inefable y dejarnos desnudos ante nuestros espejos, para hacernos ver que únicamente 
en nosotros mismos yace la verdad de nuestros más íntimos anhelos.

                                                                                                                   Ignacio Caparrós

                                                                                                                 Escritor, Mayo 1993

 … Este completísimo conjunto reafirma lo que en la ocasión precedente comprobamos que el color importa mucho al autor 
de las obras y que la pasta, muy abundante y bien dispuesta, es capaz por sí misma de completar las sugerencias del
laborioso artista. En esas dos dimensiones, color y materia, surge una propuesta que en ocasiones revela al grafista nato 
que hay en el pintor y en otras, su capacidad para diseñar estructuras cambiantes y yuxtapuestas bajo las cuales se 
solapa lejana iconografía figurativa.  

                                                                                                                       Julián Sesmero

                                                                                                  DIARIO SUR, Málaga 7 Junio 1994

 … Su obra de tendencia abstracta, con alusiones levísimas a la figuración que queda sugerida entre sus formas sinuosas,
procede de argumentaciones interiores. Sus composiciones ordenadas por criterios que nosotros desconocemos, se 
convierten en laberintos de infinitas curvas tratadas con grafismos variados. Arjonilla conoce el recurso de grafismo con el
que enriquece sus superficies imprimiendo un carácter determinado a cada creación. El color dentro de las gamas armónicas
y la pasta característica de sus creaciones matéricas, son los dos elementos en los que se apoya el artista para
argumentar una historia.

                                                                                                                    A.B. Montesinos

                                                                                                   LEVANTE, Valencia 13 Junio 1996

 … La contemplación de la obra de este artista jienense sugiere múltiples lecturas dado su carácter fronterizo entre lo
abstracto y lo figurativo. Desde el punto de vista matemático, más específicamente “tropológico” nos encontramos ante
un desarrollo de superficies cuyo proceso involutivo tiende a ocupar el espacio tridimensionalmente pero sin llegar 
a hacerlo nunca totalmente. Esta búsqueda inalcanzable del volumen es el que da a la obra de Arjonilla esa sensación 
de desasosiego expectante. 

                                                                                                                            Galiana.

                                                                                                  DIARIO 16, Valencia 19 Junio 1996

 … Si el cubismo hubiese sido curvo y sinuoso y se hubiera ajustado más al desarrollo continuo que a la descomposición
estricta hubieses tenido quizás esta formulación, que en sí misma se aleja bastante de cánones conocidos, para establecer
toda una serie de manifiestos propios.

    Nos encontramos ante un espacio analizado pero totalmente integrado y cohesionado, en el que los límites 
del fondo no se establecen como soporte de la ordenación compositiva, sino como elemento activo de contraste que 
se opone continuamente a la figura, contando con caracteres dinámicos propios que se entremezclan con el motivo,
creando una ambigüedad inquietante, que otra vez apela a esa materialidad física, no siempre apreciable visualmente y
que se encuentra incluso en el aire que nos envuelve, relieve óptico bien definido…

                                                                                                Amparo Molina González

                                                                     DIARIO DE CÓRDOBA, Córdoba 21 Noviembre 1997

   … La obra de una labor encomiable; es posible que, como dicen algunos críticos, se mueva dentro de una línea de 
abstracción o tal vez sea del expresionismo, cubismo-tubismo o surrealismo - Se vislumbran antecedentes de algunas obras 
de Fernand Leger y Max Ernst - pero ni la una ni la otra es accidental; José elabora cada una de sus obras con un criterio
profundo calculado, buscando en cada realización de sus grafismos una armonía ondulante que sugiere formas, define otras,
enlaza y alterna ritmos en los cuales deja una puerta abierta a la creatividad visual del observador, texturando la superficie 
con una concrepción matérica…

… Adentrarse en el mundo artístico de José Arjonilla es buscar una indefinición, no se puede encasillar dentro de los 
mismos conocidos, ni en los movimientos de vanguardia y trasvanguardia: Arjonilla es un artista profundo que muestra sus 
sentimientos de una forma original estructurada en su grafismatérico y cromático con grandes dosis de creatividad.

                                                                                                 Andrés Quesada Clavijo

                                                                                      Licenciado en Bellas Artes. Catedrático

                                                                             Director Sala de Arte Góngora.. Diciembre, 1997

 …La obra pictórica de José Arjonilla Migal ha sido definida por muchos críticos de arte con apelativos muy diversos que le
otorgan gran prestigio. Calificada de obra repleta de técnica, contenido y mensaje, la sitúan en la frontera de lo figurativo y 
lo abstracto.

Las formas sinuosas, los cromatismos sugerentes de sus obras proceden de una argumentación interior, muy relacionada
con la musicalidad. Muestra de ello son, por ejemplo, algunas de las obras que, presentadas bajo los sugerentes títulos

“Del Flamenco y Otros Cantes”, “Melodía en Sol”, “Melodía en Mí” o “Sevillanas”, entre otras, sugieren una mágica y honorífica
armonía cargada de gran emotividad y enriquecida con buena dosis de creatividad.

                                                                                                                   Matilde Gómez

                                                                                             IDEAL DE JAEN, Jaén 5 Febrero 1998

 … Algunas críticas han hablado de una “plasticidad de lo físico” de “abstracción laberíntica”, de “entre lo figurativo y abstracto
” viendo nosotros una “figuración surrealista” que en algunos temas se patentiza más y en otros se diluye en lo irreal.

    La presente muestra tiene una gran unidad, unidad temática y unidad cromática en donde la luz y el color dan una visión
muy personal de la obra, en algunas con marcado carácter tenebrista como principio universal de la pintura.

    Unas formas curvas, barrocas que protagonizan un espacio con fondo en donde a veces aparece un soporte arquitectónico
,un ajedrezado de azulejos o simplemente un fondo oculto por el abigarramiento de las formas. La textura matérica patente 
en las tablas intervienen favoreciendo a la obra y acercándolas al espectador…

                                                                                                              Juan Vicente Córcoles

                                                                                                 DIARIO JAEN. Jaén 5 Febrero 1998